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Mariana Ladaga. Periodista

Edición 104

Hace 21 años vive en Ciudad del Este , aquí se formó como periodista, hoy día es una de las más coherentes en su ramo. En el campo de la música le agrada la vieja trova y el rock, desde muy joven ha tenido muchas amistades que gustan de este mismo estilo musical, entre ellos un guitarrista que le flechó y le enamoró a los 18 años, siendo hoy el gran amor de su vida, su esposo.



¿Cómo optaste por la carrera de periodismo?
Es una pasión, una aventura cotidiana. Obliga por un lado a estar siempre despierto, a tener la mente abierta de lo que pasa con los demás y nos hace concienciar de la realidad del mundo. Somos de naturaleza sociables  y es la comunicación que nos mantiene unidos.  El ejercicio del periodismo es eso, comunicar lo que le pasa a los seres humanos y así interactuar.

¿Cómo te definís en cuanto a ideología?
Me considero socialista del centro izquierda, es mi definición en cuanto a política,  pero siempre mantengo esa posición ideológica al margen al momento de hacer análisis de la coyuntura política-social que se da en lo cotidiano. En este mundo globalizado todas las personas puede tomar una información o una foto y transmitirla al instante. La diferencia que existe ente esa persona y un periodista es que éste último tiene que estar capacitado para ponerle el contexto a esa notica y realizar el análisis respectivo.

Para mí, es muy importante el análisis de coyuntura para encontrar las razones por las que ocurren las cosas. Ese análisis es más importante que una posición política. Me defino como una persona que está al lado de la gente, al lado del pueblo.  

¿Cómo encontrás a la  sociedad de hoy?
Es una sociedad que va creciendo en democracia, con muchos golpes que se le da para intentar evitar que el desarrollo se siga dando, pero la sociedad se resiste a estos golpes porque sigue generando una forma de transmitir sus pensamientos y lo que cree que está bien. 

Yo creo que nuestro país hoy, es un "Paraguay urgente". Necesita urgentemente que todos  se junten para exigir lo justo y transparente. No estamos en condiciones de decir ni siquiera que se necesita otro tipo de gobierno que no sea democrático o de alguna otra ideología. 

Lo urgente es exigir una administración pública justa y que las cosas públicas que por definición es del pueblo, se le dé al pueblo como debe ser. Me parece que la gente está haciendo justamente eso, aunque a veces nos parece que son pocas las personas que se animan, pero en el fondo hay muchos los que están preocupados y ocupados en hacer ese cambio que el Paraguay necesita y, ahí ya no importa a qué ideología política uno pertenece.

Nuestra situación  está muy loca, llegamos al punto de que no importa que uno sea de derecha, izquierda o del centro, el hecho de que se exija transparencia a las autoridades ya es una forma  de rebeldía y motivo para que te apunten con el dedo y te acusen como alguien que no está bien de la cabeza y como un peligro para la sociedad. Esto pasa en Paraguay, por decir la verdad la gente es acusada de ser un peligro.

¿Qué opinas de la justicia en Paraguay?
En Paraguay no hay justicia, lo que existe es una dependencia de la justicia. El poder político manipula a la justicia y la deja sin independencia como para administrar  "justicia". En mis coberturas periodísticas a diario veo montón de situaciones y si voy a describir rápidamente, puedo decir que es una "farsa". 

Lo penoso es que en el marco de esta farsa la gente que menos tiene es la que mas paga para que esta farsa continúe. Tenemos gente de guantes blancos que roban y seguirán robando a quien no le juzga, ni antes, ni ahora y ni en el futuro. Sin embargo el pobre por una nimiedad se pudre en la penitenciaría y, sin oportunidad de recuperarse viviendo entre 1400 personas en condiciones desgarradoras, en un lugar preparada para solamente 400 personas. Todo esto implica que este ser humano vive afectado y dañado en cuanto a salud corporal, salud mental y varias consecuencias.

¿Cuál es tu apreciación en cuanto al trabajo del periodismo en nuestro país?
Los periodistas somos parte de la misma sociedad que analizamos y no existe ninguna diferencia entre los de otras profesiones. Una de las características de nuestra sociedad es la tendencia de condenar y de ser sensacionalista muchas veces y, dentro del gremio tenemos integrantes con ese mismo vicio. Muchos medios se dedican a ser sensacionalista y es un medio para ganar de dinero y poder. 

¿Qué opinás de aquellos colegas que publican fotos y datos completos de los menores afectados?
Para exponer esos tipos de publicaciones depende del periodista a la hora de hacer su trabajo, puede que el dueño del medio de comunicación pretenda de una forma, pero el periodista redacta y expone de manera diferente la noticia. Muchas veces se publica el rostro de un menor golpeado, incluso con nombres, apellidos y domicilio. Otros que cubrimos la misma noticia consideramos que basta con que la sociedad se entere que está sucediendo ese tipo de abuso sin necesidad de publicar el rostro  del menor ni otro datos. No podemos ignorar  esos tipos de problemas pero no hay necesidad de dar nombres porque no aporta nada. Lo que sí aporta es que se denuncie y concienciar a las víctimas a ser más fuertes.

¿Qué reflexión darías a los jóvenes que desean seguir periodismo?
Que se pregunten bien si realmente quiere ser periodistas o conductores de televisión en programas de farándula porque existe una confusión de roles entre el trabajo de un periodista y el trabajo de un conductor de programa de TV. Un periodista ,  transmite información, está en comunicación con la gente, habla de lo cotidiano del ser humano. El ejercicio del periodismo es muy profundo y único, no hay un solo día que se vaya a repetir, no existe la rutina porque uno está en contacto 
con distintos tipos de ser humano y se llega a la esencia del mismo. Desde el ejercicio del periodismo se puede llegar a aportar a la formación  de una sociedad más justa y equitativa siempre que el profesional entienda que su labor es transmitir lo que está ocurriendo, hacer un análisis de contexto sin condenar ni juzgar. No se debe sacar conclusiones de los hechos delictivos que se presentan, nuestra misión es contar lo que está ocurriendo y contextualizar la noticia, no somos jueces, fiscales, policías ni políticos… somos periodistas.