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EL PUEBLO TIENE LA PALABRA


Escrito por el Abog. Gerardo Chaparro.


La ciudadanía quiere gobernantes decentes, honestos y con visión al bien común, el gigante se despierta y desea asumir su soberanía. Ojalá sea verdaderamente la ciudadanía interesada la que encabeza las manifestaciones y no sean manipuladas por fuentes  exteriores. Estamos experimentando tiempos oscuros de la democracia, siempre manipulados pero ahora queremos ser nosotros mismos.


Basta de autoridades mediocres y egoístas. Justo ahora estamos nuevamente ante los lanzamientos de candidaturas y surge cada candidato oxidado que no valen la pena ni mencionarlo, pero es importante analizar este tema para darnos cuenta de nuestra realidad y despertar a los demás que duermen sobre los laureles.

La dura realidad del pueblo paraguayo es un estado de abandono, cada vez hay más desempleados, falta de oficios, educación básica precaria, salud en terapia intensiva, jueces corruptos, policías coimeros, niños abandonados, drogadictos, compatriotas que buscan oportunidades laborales en el exterior, etc. Hace falta alternativas y una política constructiva porque si seguimos así, nuestro país se convertirá en un punto turístico mundial por la "Ruinas" en todo el territorio nacional.

Aumentemos la presión, acudamos a las convocatorias y no dejemos a unos pocos poner pecho ante el congreso, debemos llenar esa explanada para que ellos vean que esto es enserio y que no nos taparán la boca con un puesto en algún ministerio. Luchemos hasta abrir la lista. No más a la lista sábana que hace dormir al pueblo paraguayo y no le permite elegir a conciencia a las personas de su confianza.

El partidismo da asco, los "pañuelerías" ya debe pertenecer a otra época. Nuestras mentes se abren hacia el futuro. No consumamos las basuras que salen de la boca de los políticos durante la campaña proselitista, si ellos nos consideran blanco de ese consumo, pues no somos sus vertederos.

Solo el pueblo unido podemos alcanzar nuestros ideales, tenemos nuestros representantes, claro, pero ellos hacen caso omiso a los pedidos de sus representados. Sólo son amables y corteses al momento de pedir votos, luego olvidan las promesas y sólo se empeñan a recuperar lo perdido en su campaña y a generar intereses a su capital estancado.

Lo principal que debemos entender es saber elegir a las autoridades y si nos equivocamos al elegir, no estamos condenados a sufrirles sino a manifestarnos y cambiarles hasta que sea el correcto. Hoy día tenemos, diputados y senadores que llenan sus bolsillos, o acaso en poco tiempo uno puede cambiar de mansión y de auto super lujo del año, uno no puede tener el privilegio de hacer costosos viajes al exterior.

Miremos a nuestro alrededor, ¿quiénes son los candidatos? En realidad, debemos analizar fríamente esta cuestión porque es seria. No más autoridades improvisadas y aprovechadoras.